Es una “teoría” científica que sostiene que las formas más complejas de vida provienen de formas menos complejas en un proceso de períodos de tiempo muy, muy largos. La materia orgánica proviene de la inorgánica. En cuanto a la vida humana sostiene que proviene de la vida animal, concretamente que el ser humano proviene del mono.

La evolución ¿es un hecho científico innegable?

La Evolución es una teoría. Es decir, es sólo una posible explicación de los orígenes del universo, no un hecho científicamente comprobado, menos aún, innegable ... a pesar de los que digan los libros de texto.

Siendo sólo una teoría, debe aceptarse o rechazarse basándonos en evidencia científica.

De hecho, el “eslabón perdido” -esa combinación de animal y ser humano que establecería definitivamente el paso de una especie a otra- no se ha conseguido todavía.

Más aún, como la ciencia evolucionista no es una disciplina estable, suceden revisiones, correcciones y replanteamientos de manera constante. Hay descubrimientos recientes y posiciones de un creciente número de científicos que están dirigiéndose más bien hacia una postura crítica y dubitativa en cuanto a la Evolución.

Por ejemplo, hoy en día el Homus Erectus incluye a tres divisiones de fósiles que anteriormente se consideraban diferentes entre sí: el hombre de Pekin, el hombre de Java y el hombre de Neardental. Es decir, actualmente los científicos están dándose cuenta que fósiles que parecían distintos (pocos, por cierto) son esencialmente los mismos.

Otra contradicción: la teoría de que el ser humano fue en algún momento feroz hoy en día se refuta, ya que hay evidencia de que el ser humano fue desde el principio avanzado en el desarrollo de utensilios, llegó a realizar amputaciones y hasta enterraba a sus muertos con flores. Y esto no corresponde a la categoría de bestia que se la ha dado en algunas teorías evolucionistas.

En 1911, un anatomista francés, Marcellin Boulé, concluyó que su esqueleto Neardental era similar al gorila porque tenía la espalda inclinada y la cara levantada hacia adelante. Medio siglo después otros anatomistas revisaron el esqueleto de Boulé y concluyeron que el encorvamiento se debía a un caso severo de artritis.

Otro dato a considerar es que los científicos evolucionistas no pueden demostrar sus teorías, como un químico lo hace en un laboratorio, sino que sus teorías las desarrollan basados en interpretaciones razonables, en la que muchas veces incluyen la imaginación. Esto quiere decir que las evidencias provenientes de los fósiles deben ser interpretadas; no son evidencias irrefutables, sino evidencias probables.

La Teoría de Darwin, especialmente la de la selección natural, ha sido seriamente cuestionada por algunos científicos a partir de 1970. Pueda que dicha teoría sea cierta, pero las posiciones contrarias a ella están siendo bloqueadas en los medios académicos, debido a los sentimientos anti-religiosos frecuentes en esos ambientes.

Hay muchas lagunas en el record de fósiles: faltan muchas conexiones entre las diferentes especies. Muchos piensan hoy en día que el Darwinismo es una teoría no comprobada, debido a que el estudio de los fósiles no ofrece pruebas del paso de los peces a los reptiles, de las aves a los monos, ni tampoco eslabones entre una especie y otra. De tal forma que muchos científicos están considerando la evolución como una teoría más bien especulativa.

Para más información: Philip Johnson, Darwin on Trial (Juicio a Darwin); Michael Behe, Darwin’s Black Box (La Caja Negra de Darwin); George Sim Johnston, Did Darwin get it right? (¿La pegó Darwin?).

Un Seminario de Científicos realizado en 1999 en California, llegó a la conclusión que a medida que más se estudia el problema de la evolución, hay más creciente evidencia que apunta hacia la Teoría Creacionista.